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Fábula: La serpiente y la Luciérnaga

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La serpiente y la luciérnaga. Fábula. Cuenta la leyenda, que una vez, una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga; ésta huía rápido de la feroz depredadora, pero la serpiente no pensaba desistir.   Huyó un día y ella no desistía, dos días y nada. Al tercer día, la Luciérnaga paró y fingiéndose exhausta, dijo a la serpiente: – Espera, me rindo, pero antes de atraparme permíteme hacerte unas preguntas. – No acostumbro a responder preguntas de nadie, pero como te pienso devorar, puedes preguntarme.   – ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia? – No.         – ¿Te hice algún mal – No. – Entonces, ¿Por qué quieres acabar conmigo? – Porque no soporto verte brillar.   La luciérnaga se atrevió a recabar esa información, porque quería entender la situación que a todas luces le parecía sin sentido. Una vez enterada de la envidia de la serpiente, se limitó a sonreír y volar más alto y rápido aún, con lo que la serpiente se quedó con ganas de ese bocado ...

El Elefante Encadenado

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  CUENTO DEL ELEFANTE ENCADENADO   Cuento extraído del libro  Déjame que te cuente  de Jorge Bucay. Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí, como a otros, me llamaba la atención el elefante. Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de peso, tamaño y fuerza descomunal... pero después de su actuación y hasta un rato antes del volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo. Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y, aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría con facilidad, arrancar la estaca y huir. El misterio es evidente: ¿Qué lo mantenía entonces?¿Por qué no huye? Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía conf...