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LA IMPORTANCIA DE LAS PALABRAS

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  LA RANITA SORDA ¿Hasta qué punto las palabras nos afecta n? Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo. Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo.  Cuando vieron cuán hondo era el hoyo, les dijeron a las dos ranas que estaban en el hoyo que se debían dar por muertas, ya que no saldrían.  Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras seguían insistiendo que sus esfuerzos serían inútiles. Finalmente, una de las ranas se rindió. Ella se desplomó y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible.  Una vez más, la multitud de ranas le gritaba y le hacían señas para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no tenía caso seguir luchando. Pero la rana saltaba cada vez con más fuerzas hasta que finalmente logró salir del hoyo.  Cuando salió las otras ranas le dij...

Fábula: La serpiente y la Luciérnaga

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La serpiente y la luciérnaga. Fábula. Cuenta la leyenda, que una vez, una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga; ésta huía rápido de la feroz depredadora, pero la serpiente no pensaba desistir.   Huyó un día y ella no desistía, dos días y nada. Al tercer día, la Luciérnaga paró y fingiéndose exhausta, dijo a la serpiente: – Espera, me rindo, pero antes de atraparme permíteme hacerte unas preguntas. – No acostumbro a responder preguntas de nadie, pero como te pienso devorar, puedes preguntarme.   – ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia? – No.         – ¿Te hice algún mal – No. – Entonces, ¿Por qué quieres acabar conmigo? – Porque no soporto verte brillar.   La luciérnaga se atrevió a recabar esa información, porque quería entender la situación que a todas luces le parecía sin sentido. Una vez enterada de la envidia de la serpiente, se limitó a sonreír y volar más alto y rápido aún, con lo que la serpiente se quedó con ganas de ese bocado ...