LA TRAMPA DE LA FELICIDAD CONSTANTE
La trampa de la felicidad constante En los últimos años se ha instalado con fuerza una idea que, aunque suena atractiva, puede resultar profundamente dañina: la felicidad es el estado natural del ser humano. Bajo este mensaje, si no te sientes bien, si estás triste, ansioso o enfadado, parece que algo falla en ti. Como si no estuvieras haciendo lo correcto. Como si los demás sí supieran vivir… y tú no. Este planteamiento no solo es irreal, sino que además genera una presión silenciosa que muchas personas cargan sin darse cuenta. Vivimos en una sociedad que tolera mal el malestar emocional. La tristeza incomoda, la ansiedad se esconde, el enfado se juzga. De alguna forma, se ha extendido la idea de que sentir emociones “negativas” es algo que hay que evitar, disimula...